Córtex órganico
Somos bosques erguidos: la columna se eleva como un tronco firme, las venas ramifican la savia de la sangre y el corazón. Es corteza, es piel. Son formas caprichosas y a veces no tanto. Habitamos límites que el entorno nos impone. Resistimos como un cuerpo ante el trastorno del que no se es consciente. Somos carne, somos madera. Transeúntes temporales, dejamos huella y marca en la tierra. La forma ya no es la de una postal; ahora somos ruina, somos belleza. Hay algo efímero en esa imagen simbiótica de piel y corteza. Algo que no perdura no es recuerdo, es composición consciente para alterar los sentidos y el deseo. El inevitable paso de lo que creemos que es tiempo es resiliencia silenciosa para transfigurar lo vulnerable en belleza orgánica. Somos piel, somos corteza, somos polvo de estrellas, somos una creación divina, una de apariencia inerte, otra palpitante, pero que descubrimos como vida. Misceláneo: Créditos: Concepto, texto y fotografía: Franklin García y Edgar Carrasco. Gr...


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