El desnudo y el objeto


En el desnudo y el objeto queremos explorar cómo se integran el desnudo y el erotismo, a lo material, para definirlo y ubicarlo en un determinado contexto.



Ya en varias oportunidades hemos expuesto nuestros desnudos en mobiliario moderno, ropajes, obras de arte, parafernalia sado y alhajas. Se me ocurre que, en la escena, un desnudo desprovisto de objetos materiales es lo mejor para interpretarlo y apreciarlo en su dimensión erótica. Sin embargo, el desnudo integrado al objeto puede permitir identificarlo como un fetiche, una fantasía o un deseo.

En esta entrada hemos ubicado el objeto como un elemento que identifica al sujeto con un determinado oficio o gusto.  Que en la vida diaria puede generar fantasías eróticas y, por qué no, identidades de género que refuerzan los roles que ambos sexos tienen atribuidos en la sociedad heteropatriarcal, como lo es el trabajo de la construcción.

El cuerpo y el objeto en esta exploración no son en lo absoluto cosificación o uso comercial del cuerpo. No usamos la imagen del cuerpo desnudo para vincularlo a un producto con propósitos de ventas. Más bien pretendemos insinuar y provocar apetencias secretas que puedan desarrollarse erótica e individualmente. Sobre todo la virilidad muy asociada al oficio de albañilería. 

No es que tengas que estar desnudo; Eros se te presenta aunque vestido sensual y atrayente. Los icónicos setenteros Village People incluían en su paquete de sensualidades masculinas al albañil. Símbolo que hoy destacamos en esta entrada. 

El desnudo que representa la rudeza de un género combinado con un oficio, sus herramientas, sus olores, su presencia puede provocar atracciones y deseos. Habrá muchos que no podrán identificar el origen de esas preferencias, que se mantienen en el ámbito personal y privado de las personas. ¿Será fetiche? 











Finale


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Publicamos ardorosamente todos los viernes, después de mediodía, hora de Venezuela.

Fotografías y textos: Franklin García y Edgar Carrasco.

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Comentarios

  1. ¡Hermoso, provocativo y dotado modelo! ¿Fotos? excelentes.

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  2. Con relación al tema de hoy creo que puede considerarse un fetiche, el echo de que algunos objetos inanimados puedan producir morbo o deseo sexual, es muy conocida la cantidad de fantasías que tiene la gente con el obrero de la construcción, con el ingeniero y su casco o el arquitecto con su traje formal pero en medio de alguna construcción rodeado de herramientas, bloques, sacos de cemento o arena ... En cuanto a las fotos me parecen buenas unas mejores que otras, pero interesantes y acordes al tema del artículo. Graciasssss por la publicación

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  3. Una vez más la dupla Franklin - Edgar, presentan una excelente muestra de su gran talento para elaborar un discurso Erótico, en esta oportunidad enfocado en la figura de un hombre común, alejado del prototipo que nos venden como el hombre perfecto. Un obrero que expone su sensualidad en medio de sus herramientas de trabajo.
    Estupendo tanto en las imágenes como en el texto.

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  4. [7/12/24, 7:53:45 a. m.] Franklin Garcia: Feliz sábado, amigo. Saludos a Edgar, muy interesante la entrada de tu blog para este fin de semana; aquí te envío mi comentario por medio de WhatsApp.
    [7/12/24, 7:53:46 a. m.] Franklin Garcia: En el sexo real de nuestra sociedad, el fetiche es mal visto, arrinconado al extremo de considerársele como una parafilia, solo los que hemos olido calcetines e interiores o franelas sudadas sabemos lo erótico que es gozar de la esencia de un verdadero hombre, algo así como cuando La Reina Negra de Barbarella (Vadim, 1968) disfruta de su narguile, donde absorbe "esencia de hombre" mientras se desarrolla la orgía en su palacio de la ciudad SoGo. Sólo aquel que olfatea medias, interiores, zapatos o franelas y camisas sudadas puede llegar hasta el orgasmo sin penetración en una experiencia que es mejor cuando se practica el onanismo clandestino con temor de ser encontrado en flagrancia de un pecado capital para la moralina católica y las normas higiénicas gringas que nos han metido hasta la saciedad en nuestra sociedad. Cierro con un dicho oriental pariano que reza así: "Estás más hediondo que interior de albañil"... Enhorabuena por ser excelentes constructores.

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  5. Richar Martínez nos comenta via WhatsApp:[7/12/24, 10:12:00 a. m.]: Siempre hombres y/o mujeres hermos@s despertando fantasías sobre miembros domésticos, albañiles, lecheros, meseras y sobre elles hemos tejido historias que despiertan en nuestro deseo por el objeto observado. Lo interesante del trabajo presentado en esta ocasión es que el modelo es un hombre maduro y con dimensiones "normales", es decir, sin gran figura o dotación; eso es aún más excitante desde mi fetiche individual. No se alimenta la adoración a la figura, cual dios griego, sino a la labor que desempeña y pone a la mano la fantasía. Cuántas veces no nos hemos masturbado imaginando a un trabajador que tenemos cerca.
    [7/12/24, 10:17:25 a.m.] Richard Martinez: Felicidades para ambos.

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  6. Via WhatsApp, Roberto Sanchez, artista de Madrid, nos dice: De la serie Desnudo obrero, la limpia ambientación y luz hace destacar el hermoso cuerpo de ese precioso desnudo maduro tan apetecible.

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