Desnudo, mi cicatriz.


Las cicatrices nos enseñan que la belleza está en la imperfección, 
en las marcas que nos hacen únicos y nos recuerdan nuestra fortaleza (1).


Toda cicatriz es una historia, se produce después de un acontecimiento, una herida y muestra un proceso natural de reparación que produce nuestro cuerpo. La cicatriz convive por siempre con nosotros, ya sea en la piel o en los recuerdos. Han sido vistas muchas veces como una marca no deseada que nos roba belleza, pero realmente hablan de nuestra vida, de experiencias, de recuerdos. Las cicatrices son tenidas como marcas indelebles que no solo habitan en el cuerpo, sino que muchas de ellas tienen al alma como repositorio. Las cicatrices visitan nuestro cuerpo, como producto del azar, y se instalan en la piel y en las memorias.  Poseen un atractivo erótico y sensual para algunas personas. 

Las cicatrices no tienen género, pero sí podrían tener valoraciones diferentes en nuestro mundo binario, porque son vistas de manera diferente cuando las tiene una mujer o un hombre. Generalmente, en la mujer, esos pliegues considerados incómodos pueden auto interpretarlos o verlos por otros como generadores de enojosos juicios relacionados con lo considerado buena presencia. En cambio, en los hombres pueden leerse como experiencia y ratifican el valor simbólico de lo masculino, asociado a fuerza y rudeza.

Las cicatrices llegan inexorablemente a nuestro cuerpo, aunque la cosmética y la plástica quirúrgica hagan la promesa de su desaparición.  Viven acosadas y avergonzadas por aquellos que promueven la belleza pura e impoluta, en su afán por alcanzar la belleza y la lozanía de la presencia, que contradice los procesos naturales y propios de nuestra existencia como seres humanos.


Hay miradas que no aprecian en esas marcas irreversibles el contenido estético que pueden tener: aunque no contengan belleza, no pueden ser reducidas a la fealdad. Es difícil apreciarlo como habitual y evitar que los prejuicios ya cargados y arrastrados por nuestros cuerpos asistan a un preludio que acrecienta la vergüenza y el desprecio de nuestro propio ser.


Fotografiarse desnudo en la adultez mayor dejando ver tus cicatrices comporta una satisfacción personal, una determinación contra un entorno lleno de prejuicios y vergüenza que, paradójicamente, te empodera para el desafío a las absurdas normas preestablecidas sobre la belleza. Es un acto de valiente autoaceptación y respeto por la propia corporeidad. Un acto de emancipación frente a la dictadura de la belleza sin experiencia, sin relato y sin historia.


Hoy, quienes se atreven a mostrar sus cicatrices, con el riesgo de ser tachados de audaces o seniles, no solo están rompiendo el tabú del desnudo en público, sino también el de mostrar lo bello que contienen las cicatrices, portadoras de historias, de experiencias y de la belleza de quien ha vivido.



Finale


Agradecimeniento al modelo.

Un especial agradecimiento a Richard García por su entusiasmo y participación como modelo en esta pauta fotográfica. Richard es fotógrafo, vive en Macuto, La Guaira. Ha dedicado su lente fotográfico al desnudo y el erotismo. Nos conocimos en 2024 durante una muestra colectiva sobre fotografía erótica en la Licuadora Alternativa y hemos seguido compartiendo ideas e iniciativas que nos han llevado a esta colaboración. En 2007 mostró su trabajo pionero sobre desnudo y erotismo en la galería La Guaira.  Para quienes quieran conocer sus fotografías les invitamos a visitar su Instagram @RAGO.ARTES.



Está pasando en Caracas. 

La muestra HOMOEROTICA en Reset Gallery  continua hasta el 1 de marzo de 2025. No se la pierdan. En @resetgallery puden ver la serie de encuentros  con los fotografos participantes. Les invitamos cordialmente al conversatorio de Franklin García, el 11 de febrero de 2025, deben inscribirse en Instagram.  Pueden visitar la muestra en el Centro Comercial Paseo Las Mercedes, nivel Mall Trasnocho. Caracas.


Les invitamos a ver la muestra individual Metanoia - La identidad y sus contradicciones, de Flama, artista y fotógrafo venezolano. Abrió el 2 de febrero en SpazioZero, Av. Casiquiera, Colinas de Bello Monte. Caracas.  @spazio_zero  @flama.ph 



Créditos para esta entrada.

Fotografía y puesta en escena: Franklin García y Edgar Carrasco.

Texto: Helena Des-Truya y Edgar Carrasco.


Invitamos a todxs nuestrxs seguidores a comentar esta entrada y compartir lo que crean que contribuye al desarrollo de este blog sobre erotismo y desnudo.

Publicamos ardorosamente todos los viernes, después de mediodía, hora de Venezuela.

PhotoLover está abierto a colaboraciones e intercambio con fotógrafos, creadores, publicaciones y galerías.

Interesados en adquirir fotografías de este blog, contactarnos al mail copiado abajo.

Ahora pueden seguirnos en X: @photoloverfg. 

Sus comentarios pueden hacerlos directamente en el blog o enviarlos a:

photoloverfg@gmail.com



(1) Tomado de https://www.bookey.app/es/quote-book/la-cicatriz.




Comentarios

  1. Bellísimas fotos, plástica y erotismo en torno a la cicatriz. Modelazo que posa con gran naturalidad. Tus fotos me recuerdan las primeras fotografías que ví de Von Gloeden en San Francisco, pero sin la exorbitante parafernalia que las enmarca. En estas fotos la luz y la sola presencia de un cuerpo bello jalan la mirada para fijarla en un punto, en el lugar de la cicatriz

    ResponderBorrar
  2. Buen trabajo Franklin y felicita a Edgar por su muy buena manera de escribir con estilo y claridad. Vicente Barrios

    ResponderBorrar
  3. Estupendo 👏👍😊 Flor Areinamo

    ResponderBorrar
  4. Franklin y Edgar gran honor para mi haber formado parte de su excelente trabajo, fue una experiencia inolvidable y el resultado está excelente. Gracias y siempre dispuesto para próximos proyectos.

    ResponderBorrar
  5. Belkis Lugo nos comenta desde Santiago: Amo mis cicatrices todas.

    ResponderBorrar
  6. Hermosas fotos y hermosa reflexión 😌

    ResponderBorrar
  7. Muy buen trabajo fotográfico, textos y modelo

    ResponderBorrar
  8. Excelente trabajo. Muy buenas fotografías. Tiempo sin ver al amigo Richard y que bueno verlo retratado por acá. Saludos

    ResponderBorrar
  9. Me parece que este hombre tiene un cuerpo muy inspirador para un fotógrafo y las fotos que tomó Franklin son magníficas. Laetitio Wilson

    ResponderBorrar
  10. Hermoso trabajo como siempre, me encantaría atreverme a tomarme fotos así

    ResponderBorrar

Publicar un comentario

Te invitamos a dejar tus comentarios

Gracias por tus comentarios

Entradas populares

Formulario de contacto

Nombre

Correo electrónico *

Mensaje *